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Semana de punto de inflexión para Meta y las redes sociales, responsabilizadas de poner en peligro a menores con sus aplicaciones adictivas. El día después de ser condenada por un tribunal de Santa Fe (Nuevo México) a 375 millones de dólares (325 millones de euros) en daños y perjuicios por poner deliberadamente en peligro a niños al exponerlos a contenidos peligrosos o incluso a depredadores sexuales, Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, fue condenada, el miércoles 25 de marzo, junto con Alphabet, propietaria de YouTube, a pagar 6 millones de dólares (5,2 millones de euros) en daños e intereses a la demandante conocida como Kaley GM.

Esta última declaró durante el juicio que desarrolló una adicción a YouTube cuando tenía 6 años y luego se registró en secreto en Instagram cuando tenía 9 años, escapando del control paterno. Según ella, este uso reforzó su estado depresivo, sus pensamientos suicidas y sus alteraciones de la apariencia. “Cada vez que intentaba ponerme límites, no funcionaba y no podía dejarlos ir”dijo al tribunal, según comentarios informados por CBS. El niño pasaba hasta dieciséis horas diarias en Instagram: “Sentí que necesitaba estar siempre ahí, y si no estaba allí, sentía que me estaba perdiendo algo”.

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