Un simple control de documentos, solicitado por un país a otro en virtud de la legislación Schengen, se convierte en una cuestión política sólo porque ha sido Ilaria Salisparlamentario de Avs. Aunque desde hace días se enfatiza que la acción de la policía estatal no fue discrecional sino obligatoria, que no hubo registro, que los agentes no entraron a la habitación sino que se detuvieron en la puerta, la oposición continúa su ataque al gobierno. “Ilaria Salis y buena parte de la izquierda gritan desde hace horas sobre el peligro para la democracia porque otros policías de la mañana llamaron a su habitación de hotel para un simple control”, afirmó en un vídeo la diputada y responsable de la organización FdI. Giovanni Donzellique lo revive cuchara del periódico sobre el hombre que estaba en la habitación con ella.
“He estado leyendo desde Il Giornale, sin embargo, dijo que no estaba sola en la habitación del hotel sino que estaba en compañía de Ivan Bonin, su asistente en el Parlamento Europeo. Sin embargo, a diferencia de la agitación que todos los moralistas de izquierda han levantado en otros momentos, los chismes no nos interesan – añade -. Pero siempre en segundo lugar el periódico y otras fuentes de prensa, elasistente pagado con dinero públicoasí con tu dinero, quien comparte habitación con Salis es un delincuente convicto, arrestado y sentenciado en 2015 por violencia privada e interrupción agravada del servicio público. Un personaje conocido por sus episodios de extremismo y violencia”, prosiguió Donzelli. Y es precisamente ante estos artículos de prensa que anunció que quería actuar como su papel le permite, es decir con una pregunta: “¿La izquierda se considera una casta tal que incluso considera intocables a los delincuentes si comparten una habitación de hotel con uno de ellos? Tengo dudas sobre presentar unapregunta parlamentaria conocer todo el recorrido de este compañero de Ilaria Salis pagado con dinero público”.
Pero en la izquierda, particularmente en el partido de Salis, parecen muy agitados, como lo ponen de relieve los comentarios de Angelo Bonellial Consejo Nacional Federal de la Europa Verde, según el cual “aquí nos encontramos ante una petición del gobierno alemán, solicitada por Hungría para la habitual investigación sobre los nazis húngaros y otras cosas, que básicamente dice: vigilen atentamente a esta persona en todas partes”. Pero Budapest también es Schengen. “Nunca hemos visto que un parlamentario necesite ser controlado, esto sólo ocurre en los regímenes. Esto plantea un problema grave desde el punto de vista de las prerrogativas constitucionales y del derecho de la UE”, añadió Bonelli. Enzo Letiziasecretario de la Asociación Nacional de Policías, recordó que “seguir hablando de ‘controles preventivos’ o evocar escenarios ajenos a la realidad significa ignorar conscientemente los hechos y superponer una interpretación ideológica a una actividad técnica.
Se trata de un enfoque que corre el riesgo de deslegitimar el trabajo de las fuerzas policiales y alimentar las tensiones en un contexto que, gracias a la profesionalidad de los operadores y a la colaboración institucional, ha demostrado equilibrio y estabilidad.