Ser alcalde o diputado: este es el nuevo dilema al que se enfrentan los 38 representantes electos del Palacio Borbón que encabezaron una lista victoriosa en las elecciones municipales. Tras la prohibición, votada en 2014, de acumular estos dos mandatos, cada uno de ellos debe elegir entre entrar en el ayuntamiento y confiar su escaño parlamentario a su diputado, o permanecer en la Asamblea y entregar las llaves del ayuntamiento a un vicepresidente. Una elección a veces difícil… y no exenta de consecuencias.
Es así como de los 106 diputados que se presentaron como líderes en las elecciones municipales, al menos 26 -según nuestro primer recuento- de los elegidos se preparan para abandonar los escaños de la cámara. Permitir que su reemplazo los sustituya hasta el final de la 17ª legislatura, en 2027, sin desencadenar elecciones legislativas parciales. Todos motivados por un mantra, la mayoría de los encuestados coincidieron: “La necesidad de volver a lo local”.