El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó la ley que pone fin al confinamiento más largo de la historia americana, que duró 43 días. La medida, aprobada por el Congreso con el apoyo bipartidista de ocho demócratas, confirma los fondos gubernamentales hasta el 30 de enero y no extiende los subsidios de atención médica vinculados a la Ley de Atención Médica Asequible (Obamacare). Trump agradeció a los miembros demócratas que ayudaron a romper el estancamiento y prometió que “esto no volverá a suceder”. Con la reapertura se espera una vuelta gradual a la normalidad: regresarán los controladores aéreos y se eliminarán los límites de tráfico en los principales aeropuertos estadounidenses; Los pagos de cupones de alimentos también se reanudarán para unos 42 millones de estadounidenses.