Cientos de personas se manifestaron el jueves en Gabès, Túnez, frente a un tribunal que conocía de una denuncia que pedía el cierre de plantas contaminantes en un complejo químico que se cree es responsable de decenas de intoxicaciones desde principios de septiembre. Uno de los manifestantes expresó la esperanza de que “el tribunal nos haga justicia poniendo fin a un crimen medioambiental que dura más de 50 años”.