Un problema matemático mortal: derribar drones por valor de 20.000 dólares y cohetes por valor de 3 millones de dólares. Ucrania lleva tres años luchando contra los drones baratos. Ahora los ucranianos han encontrado una solución. Y da la vuelta al mundo.
El dilema del millón de dólares
La revista polaca “Polityka” lo resume así en su edición online: “Ningún país del mundo puede permitirse el lujo de derribar drones valorados en 20.000 dólares cada uno y con misiles de 3 millones de dólares”.
Incluso con un presupuesto suficiente, la industria de defensa no podría producir tantos misiles tan complejos.
El país lleva tres años bajo fuego constante. Todo el territorio nacional es blanco de ataques aéreos masivos rusos. De 15 a 20 ataques severos, mes tras mes.
La táctica detrás de esto: el 90% de los atacantes dependen de misiles no tripulados baratos.
Mientras Occidente miraba para otro lado
Como escribe “Polityka”: Occidente ha ignorado durante mucho tiempo el problema, aunque muchos países deben esperar una confrontación. Ucrania no tuvo otra opción. Tenía que encontrar soluciones. Bajo fuego, bajo presión y bajo constante amenaza.
La respuesta ucraniana
Kiev ha desarrollado numerosas tácticas defensivas. Los más prometedores: drones interceptores baratos y controlados manualmente. Misil contra misil. Barato versus barato.
Tecnología que funciona. Una solución conveniente. Un arma que ahora se exporta.
Ucrania ahora exporta esta tecnología al Golfo Pérsico. Desarrollado en tiempos de necesidad Ucrania probado, ahora en demanda en todo el mundo.