La diplomacia es un deporte de combate pero a veces también un juego de detalles. Un post-it amarillo ayudó a evitar un incidente diplomático el miércoles en la Asamblea Nacional, donde el embajador argentino se negó a iniciar una audiencia ante los parlamentarios con, detrás de él, un mapa que mostraba las Islas Malvinas como territorio británico.
Al agradecer a la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea por recibirlo, el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, subrayó en la apertura de la audiencia “un pequeño problema (…) que en realidad es un gran problema para mi país”.
“Acabo de notar que estoy sentado frente a un mapa que muestra las Islas Malvinas como parte del Reino Unido de Gran Bretaña”, dijo, según reveló The Parliamentary Channel (LCP) en un vídeo difundido en sus redes sociales.
Un mapamundi casi provocó un incidente diplomático en la Asamblea: el embajador argentino casi interrumpió la audiencia cuando vio las Islas Malvinas marcadas como territorio británico en un mapa colocado detrás de él, considerándolo un “problema”. #DirectAN pic.twitter.com/myo2CYV8jZ
—LCP (@LCP) 21 de enero de 2026
“Como representante del Estado argentino no puedo hablar libremente frente a esta tarjeta. Esto equivale a legitimar una situación que constituye un atentado a la soberanía de mi país, a la dignidad de la nación argentina y una flagrante violación del derecho internacional”, añadió.
Solución divertida
El embajador comparó la situación con pedirle al embajador de Ucrania que hablara frente a un mapa que muestra a Luhansk o Crimea como legítimamente parte de Rusia.
Por lo tanto, los servicios de montaje encontraron una solución divertida. A pedido del embajador argentino, esta parte del mapa fue ocultada usando… un post-it amarillo, permitiendo así iniciar la audiencia dedicada a su país. El archipiélago de las Malvinas, situado a 600 kilómetros de la costa patagónica de Argentina, fue escenario de una guerra entre Argentina y el Reino Unido en 1982, que dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos en 74 días.
Después de la derrota en este conflicto, Argentina continúa reclamando soberanía sobre las islas.