maxbestof169905-699f7deaa7581941862466.jpg

“En ausencia de intervención, aproximadamente un tercio de los jóvenes que experimentan síntomas psicóticos atenuados progresarán a un trastorno psicótico”, advierten los autores del informe.

Publicado


Tiempo de lectura: 2 minutos

Un informe publicado por el Ministerio de Salud el 25 de febrero de 2026 propone diez medidas de emergencia para mejorar la identificación y la intervención temprana en la salud mental de los jóvenes. (VANESSA MEYER / MAXPPP)

Creación de un centro nacional de recursos, cobertura territorial, refuerzo de la formación de profesionales… Un informe publicado por el Ministerio de Sanidad el miércoles 25 de febrero recomienda diez medidas de urgencia para intervenir precozmente en la salud mental de los jóvenes. “Actuar temprano significa mejorar la atención”defienden a los autores de este informe, las psiquiatras Rachel Bocher y Marie-Odile Krebs, así como a Angèle Malâtre-Lansac, delegada general de la Mental Health Alliance.

Los trastornos mentales son la principal causa de morbilidad y discapacidad entre los jóvenes de 15 a 25 años, señalan. Este grupo de edad es especialmente vulnerable: entre el 63 y el 75% de los trastornos psiquiátricos aparecen antes de los 25 años. “En ausencia de intervención, aproximadamente un tercio de los jóvenes con síntomas psicóticos atenuados progresarán a un trastorno psicótico”alertar a los trabajadores de la salud. Sin embargo, en Francia los retrasos en el acceso al tratamiento de los trastornos psicóticos tempranos pueden alcanzar de 2 a 5 años –lejos de los tres meses recomendados– y hasta 10 años para los trastornos bipolares.

Los autores piden una profunda reorganización del proceso de identificación y apoyo a los jóvenes. Apoyan la implementación de programas de detección e intervención temprana (DIP) a escala nacional. Por lo tanto, el informe propone la creación de un centro nacional de recursos, responsable de establecer un marco común, armonizar las prácticas y también coordinar la formación. Luego propone una red territorial estructurada, con sistemas que cubran áreas de 200.000 a 300.000 habitantes y centros regionales capaces de gestionar situaciones complejas.

Los autores piden también una formación masiva de todos los profesionales en contacto con los jóvenes y el desarrollo de herramientas digitales de cribado y teleconsulta. Finalmente, insisten en la necesidad de garantizar una financiación plurianual e implicar más a los jóvenes y a las familias en la planificación de las medidas.



Referencia

About The Author