42F7D5TDRFF6XOFZEPJ6NSR364.jpg

La bañera, ¿un objeto en peligro de extinción? Aún no hemos llegado a ese punto, pero la tendencia se fortalece cada año. Demasiado grande, demasiado energético y antiestético, este antiguo símbolo de bienestar y relajación ha sido superado por competidores mucho más sexys: la ducha. Según el Home Institute, para 2025 más de uno de cada dos baños (54%) no tendría bañera.

Cuando Hervé compró su apartamento, gracias a la agencia Nestenn en Toulon, se convirtió en motivo de negociación. “Quería quitármelo para ducharme, así que lo incluí en las conversaciones para reducir el precio en unos 5.000 euros”, explica. Me estoy haciendo mayor y miro hacia el futuro. »

Referencia

About The Author