Los tiradores empotrados se han popularizado en los últimos años en vehículos eléctricos y de alta gama, principalmente por motivos de diseño, aunque los fabricantes también destacan “su perfil aerodinámico mejorado”. Un argumento que hay que redimensionar, porque el peso motor de estos mangos puede alcanzar hasta… 8 kg, lo que en consecuencia engorda el vehículo (además, son tres veces más caros que los mangos manuales).