El Vaticano no participará en el “Consejo de Paz” de Donald Trump para Gaza, declaró el martes 18 de febrero su secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, recogiendo puntos que dejan “un poco desconcertantes” en la decisión de Italia de participar como observador.
«El Vaticano no participará en el Consejo de Paz de Donald Trump», «debido a su carácter particular, que evidentemente no es el de otros Estados», explicó el martes a los periodistas monseñor Parolin al final del encuentro con el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, y la primera ministra, Giorgia Meloni.
“Hemos constatado que Italia participará como observador”, prosiguió, considerando que “hay algunos puntos que nos dejan un poco perplejos, (…) hay algunos puntos críticos que es necesario explicar”. “La preocupación es que, a nivel internacional, sea principalmente la ONU la que gestione estas situaciones de crisis”, explicó.
Una primera reunión prevista para el jueves
El “Consejo de Paz” de Donald Trump fue diseñado para poner fin a la guerra en la Franja de Gaza, pero sus estatutos le otorgan un objetivo mucho más amplio de resolver conflictos armados en todo el mundo.
Los miembros permanentes del “Consejo de Paz” deben pagar mil millones de dólares para unirse, lo que generó críticas de que el consejo podría convertirse en una versión de “pago por juego” del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El martes por la tarde, el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, explicó a los parlamentarios la decisión del Gobierno de participar el jueves en la reunión inaugural de este organismo en Washington. “El gobierno consideró apropiado aceptar la invitación de la administración estadounidense”, explicó. “Las relaciones entre Italia y Estados Unidos siempre han sido muy sólidas, independientemente de la administración de turno”, afirmó el jefe de la diplomacia italiana.
Al igual que otros países europeos, Italia fue invitada a unirse al “Consejo de la Paz” de Donald Trump cuando se creó en enero, pero Giorgia Meloni, ideológicamente cercana al presidente estadounidense, indicó que esta participación plantearía problemas constitucionales.