Foto de : Il Tempo
Daniele Capezzone
Cualquiera que lea Il Tempo tiene muchas posibilidades de estar siempre al menos una vuelta por delante. Desde hace meses, este periódico informa sobre las grietas del régimen iraní pero también sobre su capacidad de infiltrarse en el extranjero y su voluntad de alimentar el terrorismo en Oriente Medio y también aquí en nuestros países. Durante los últimos diez días, con dos grandes exclusivas gracias a Alessandro Bertoldi, Il Tempo entrevistó a Reza Palhavi, el heredero del Shah, que invitó a Donald Trump a dar un último empujón a los ayatolás y, hace apenas cinco días, al ex jefe del contraterrorismo del Mossad, Oded Ailam, que había apostado por un ataque inminente. La realidad es que Trump fue extremadamente valiente y no pensó demasiado ni en el componente aislacionista de su base Maga ni en las elecciones de mitad de período de noviembre.
Lejos de TACO (Trump siempre se acobarda), el apodo que utilizan sus oponentes para burlarse de él afirmando que da marcha atrás en el momento decisivo. Ayer, el presidente estadounidense decidió intentar decapitar al régimen y lo consiguió espectacularmente: cayeron el líder de los Pasdaran y el ministro de Defensa, y por la tarde llegó la noticia más esperada: la muerte del ayatolá Jamenei, el gran perseguidor de su pueblo y el principal envenenador de la región. La desesperada respuesta de Teherán contra los países árabes es un sensacional autogol, que favorece (en lugar de obstaculizar) el nacimiento de una coalición de estados árabes pro-Trump y anti-Irán. Es bueno. En cuanto a Italia, hay pánico entre los turbantes: a la izquierda tartamudean, el habitual Salis habla demasiado y, del otro lado, incluso Vannacci – cometiendo un gravísimo error – publica un vídeo que quedará para él como un documento embarazoso. Cuando un régimen sangriento finalmente puede caer, y mientras el pueblo iraní espera liberarse de él y comenzar a celebrar, aquellos que permanecen tristes o atacan a Estados Unidos y Occidente se autodenominan enemigos de la libertad.