Air France abandonó definitivamente el aeropuerto de Orly este sábado 28 de marzo de 2026, tras 80 años de presencia. Los “spotters”, estos entusiastas de los aviones, estaban en primera fila para presenciar los últimos despegues.
“Es el fin de una era”, comentaron emocionados varios entusiastas de la aviación que acababan de presenciar el despegue del último avión de larga distancia de Air France desde el aeropuerto de Orly. Después de ochenta años de conexiones ininterrumpidas, la compañía nacional realizó su última salida de la plataforma del sur de París la tarde del sábado 28 de marzo. Un momento marcado por una cierta nostalgia por los clientes habituales y el personal, pero que se inscribe en una clara estrategia de Air France: concentrar sus vuelos nacionales e internacionales en el aeropuerto de Roissy-Charles-de-Gaulle, al norte de París.
A lo largo del día, el evento atrajo a muchos entusiastas. Una decena de “spotters”, estos entusiastas de la aviación que siguen los más mínimos movimientos de los aviones, se habían reunido en un montículo de tierra, visto en las pistas del aeropuerto de Wissous, Essonne. “Ya no veremos en Orly el avión favorito de los observadores, el Triple 7”, lamenta Allan.
“Nos vamos con el corazón un poco más apesadumbrado”
Para los pasajeros y los equipos de Air France, algunos de los cuales irán a trabajar a Roissy y otros abandonarán la compañía, la jornada estuvo llena de emociones, incluso con los homenajes rendidos antes de cada última salida por parte de los pilotos y capitanes.
“Esta noche, es cierto, nos vamos con el corazón un poco más triste, pero orgullosos de esta herencia de 80 años”, compartió con los pasajeros el piloto del último transbordador Orly Niza.
A partir del domingo 29 de marzo se abre un nuevo capítulo, no para Air France, sino para su filial de bajo coste Transavia. Es ella quien se hace cargo de las franjas horarias abandonadas por la empresa matriz.