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Europa debe abordar urgentemente un grave déficit de competitividad y una brecha de productividad acumulada durante 30 años. Así lo recordó Enrico Letta en Milán durante la conferencia de las asociaciones AIAF y Effas “Últimos avances en la Unión del Ahorro y la Inversión” organizada por el Banco Bpm.

Los datos de las intervenciones muestran una clara distancia con respecto a Estados Unidos: mientras que en el extranjero la capitalización bursátil alcanza el 100% del PIB, en Europa se detiene en el 71%, y algunas regiones, como Italia, incluso tienen dificultades para alcanzar el 48%. Existe una inmensa reserva de ahorro, estimada en 30 billones de dólares, que con demasiada frecuencia resulta improductiva en forma de liquidez o fluye masivamente, por una suma de cientos de miles de millones, hacia los mercados americanos.

El tema es, por tanto, el de la integración a nivel europeo y para implementarla, Enrico Letta indicó dos grandes reformas estructurales como camino principal. El primero es la implementación del “vigésimo octavo régimen”, una especie de procedimiento regulatorio paneuropeo acelerado que Letta considera políticamente crucial. Y en este sentido, el hecho de que el texto propuesto por la Comisión resulte finalmente más amplio de lo previsto inicialmente constituye una señal positiva.

El segundo paso esencial es la creación de verdaderos campeones industriales y financieros europeos que adquieran el “tamaño” necesario para competir a escala global. Letta utilizó el sector aeroespacial como comparación perfecta, destacando el ejemplo de Airbus. Sin embargo, el mayor obstáculo para estas agregaciones transfronterizas sigue siendo la política de los estados individuales; De hecho, Letta dijo: “El problema en Europa, en comparación con Estados Unidos, es el costo de nuestros legados que queremos mantener vivos”, refiriéndose a las empresas nacionales históricas que los gobiernos tienden a proteger a toda costa.

La cuestión central es siempre la de la regulación, que luego fue abordada por Chiara Mosca, vicepresidenta de Consob, quien pidió un verdadero salto cualitativo para la supervisión europea. Moscú aclaró que “la convergencia de la supervisión no se trata sólo de cómo llevamos a cabo la supervisión… es algo que tiene un impacto en la integración del mercado”, quejándose de demasiadas divergencias en la aplicación de las normas entre un Estado y otro. Hizo gran énfasis en el concepto de “mejor regulación”, afirmando que “simplificación significa estudiar la mejor regulación, sobre la calidad de la norma, para que sea entendida, correcta, coherente y alineada con una única jurisdicción”.

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