El aspirante Magyar acusó a Orbán de aprovechar el presunto ataque al gasoducto planeado poco antes de las elecciones húngaras y de querer sembrar el pánico con fines de campaña electoral. Escribió en Facebook que desde hacía semanas recibía señales de que se estaban planificando acciones de “bandera falsa” en este sentido. Se ha oído varias veces que algo sucederá “por casualidad” con este oleoducto una semana antes de las elecciones, en torno a Semana Santa.
“También pido a Viktor Orbán que detenga (al menos durante las vacaciones) el alarmismo y la confusión que los asesores rusos han planeado”, escribió Magyar. Si Orbán utilizara el incidente para propaganda electoral, equivaldría a admitir que se trató de una operación de “bandera falsa”. Posteriormente anunció que, si ganaba las elecciones, iniciaría una investigación pública completa.
Mientras tanto, el director de la inteligencia militar de Serbia ha respondido a las acusaciones de que el ejército serbio podría estar involucrado en una operación de bandera falsa para acusar a Ucrania de sabotaje.
Djuro Jovanić habló de desinformación, como informaron los medios serbios. Hay indicios de que los explosivos fueron fabricados en Estados Unidos. Un “miembro del grupo de inmigrantes” entrenado por el ejército había planeado un ataque al oleoducto y se buscaba a la persona.
Ante el presunto ataque planeado y las próximas elecciones en Hungría, Orbán no se cansó de mencionar los peligros que enfrenta el país balcánico. “Estos nubarrones se acumulan sobre Hungría desde hace mucho tiempo”, afirmó durante su discurso en el mitin en la colina Géllert de Budapest, subrayando que “el peligro viene de tres direcciones a la vez: del este, la guerra en Ucrania, del sur, los ‘disturbios en Oriente Medio’ y del oeste, la quiebra de Bruselas”.