Las tensiones en torno al oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia después de cruzar Ucrania, alcanzaron un nivel sin precedentes el jueves 5 de marzo, en medio de un estancamiento político y financiero entre Kiev y Budapest. Durante una conferencia de prensa en presencia de su gobierno, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, se permitió amenazar abiertamente al primer ministro húngaro, Viktor Orban, mientras Hungría bloquea un préstamo europeo de 90 mil millones de euros destinado a Ucrania, con el pretexto de que las autoridades ucranianas no se apresuran a reparar esta infraestructura bombardeada el 27 de enero por el ejército ruso..
“Esperamos que en la Unión Europea solo haya una persona (UNIÓN EUROPEA) “No bloquearemos estos 90 mil millones de euros, o al menos el primer tramo, para que nuestros defensores tengan armas”.dijo Zelensky. “De lo contrario daremos la dirección de esta persona a nuestras fuerzas armadas, a nuestros hijos, para que puedan llamarlo y hablar con él en su idioma”, añadió. Si Zelensky explicara además que el oleoducto dañado podría volver a estar operativo en “un mes, un mes y medio”, sugirió que preferiría que no se hicieran las reparaciones “Porque se trata de petróleo ruso. Hay algunos principios que no tienen precio”.
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