Por la mañana quieres dormir el mayor tiempo posible y después del trabajo quieres reunirte con amigos y familiares. Estos ejercicios son perfectos para personas con poco tiempo.
Las ganas de hacer deporte están ahí. De hecho. Si no fuera por la vida cotidiana, los imprevistos, el estrés. Y luego la visita al gimnasio fue cancelada por falta de tiempo. O el sofá es más acogedor que el banco de pesas después de un largo día.
El hecho de que no podamos hacer ejercicio debido a la falta de tiempo o de motivación, esto no debería suceder con el llamado entrenamiento acumulado. Este método de fitness tiene como objetivo facilitar especialmente la integración del ejercicio en la vida cotidiana. Ni siquiera necesitas un gimnasio para esto.
Sólo se necesitan diez minutos al día.
“A partir de varios ejercicios se construye una pequeña serie de ejercicios”, describe Sven Seidenstücker. Es entrenador físico y personal y conferenciante en la Universidad Alemana de Prevención y Gestión Sanitaria. La duración del llamado stack (en alemán: stack) es de diez minutos.
Según Seidenstücker, este puede ser un mini circuito de fuerza que consiste en sentadillas, flexiones y algunos movimientos de tracción contra una banda de resistencia.
Si quieres poner en marcha tu sistema cardiovascular, combina burpees, saltar la cuerda y correr en el lugar, elevando las rodillas lo más alto posible. Y si después de un día agotador tu cabeza no consigue calmarse, un poco de flujo de yoga combinado con ejercicios de respiración te puede venir bien.
Si quieres ponértelo realmente fácil, simplemente busca un vídeo con la duración adecuada en Internet.
El entrenamiento combinado se adapta a tu vida diaria
No existen pautas estrictas y rápidas en lo que respecta a la acumulación de entrenamiento, y no debería haberlas. “Dependiendo de tu forma diaria, tu presupuesto o tu estado de ánimo, puedes crear una variante de entrenamiento adecuada”, afirma Seidenstücker.
De esta manera puedes colocar varias pilas una tras otra y realmente sacar algo de energía. O puedes distribuirlos a lo largo del día: un poco de ejercicio por la mañana y otro después del trabajo. Y si el tiempo es muy corto, te quedarás con una sola pila.
Fiel al lema: diez minutos de ejercicio es mejor que nada de ejercicio.
Los entrenamientos cortos también son útiles
La pregunta sigue siendo: ¿los pequeños bocados de entrenamiento realmente hacen algo? Sven Seidenstücker está convencido de ello. Sólo dos sesiones cortas e intensas de entrenamiento de fuerza por semana podrían mejorar la fuerza y el rendimiento muscular.
Además, si dependes de acumular entrenamientos, es posible que puedas incorporar más ejercicio a tu vida diaria, porque tu yo más débil no interviene con tanta frecuencia.