El lunes 26 de enero, el norte de Europa se reunió en Hamburgo, azotado por un viento helado. La gran ciudad portuaria del Elba, apodada más allá del Rin La “Puerta al Mundo” por su papel central en el comercio europeo, acoge este año la tercera edición de la Cumbre del Mar del Norte. A partir de 2022, este encuentro reúne a los Estados que desean hacer de esta zona marítima de aguas poco profundas y vientos regulares un pilar de la independencia energética europea con el objetivo de disponer de parques eólicos con una capacidad de 300 gigavatios (GW) en 2050, lo que la convertiría en la primera cuenca energética marina del mundo. Un símbolo, ya que en 2025 la Unión Europea produjo por primera vez más electricidad a partir de energía eólica y solar que de combustibles fósiles.
Como prueba de la importancia geopolítica de la cumbre, en un contexto de fuertes tensiones internacionales y crecientes amenazas al suministro energético y a las infraestructuras, el canciller alemán Friedrich Merz estará presente en el encuentro, donde recibirá a cuatro jefes de Estado y de Gobierno.
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