Después del Covid, la palabra clave es preparación. Ya no es una gestión tardía de la emergencia, sino una capacidad estructural para prevenir, identificar y contener rápidamente nuevas amenazas infecciosas. Y las amenazas no faltan. Desde el virus Nipah, incluido por la OMS entre los patógenos con mayor potencial pandémico, hasta los casos del Nilo Occidental que vuelve a atacar cada verano en Europa, y particularmente en Italia, hasta la creciente resistencia a los antimicrobianos, el riesgo biológico se ha convertido en una variable permanente en el escenario global.
En este contexto encaja la iniciativa promovida por la Asociación VITARES (https://www.vitares.org/it/), que recientemente reunió en Castel Romano, en la sede pontina del Tecnopolo, a instituciones, centros de investigación y a la industria biotecnológica, para delinear conjuntamente una estrategia italiana y europea de seguridad sanitaria basada en la innovación tecnológica y en infraestructuras avanzadas. El mensaje que surge es claro: sin laboratorios de alta bioseguridad (BSL-3), sin redes de diagnóstico integradas y sin plataformas de vacunación flexibles, la respuesta a las próximas emergencias corre el riesgo de volver a ser lenta y fragmentada.
El papel del Lacio en la investigación biotecnológica
Lacio, la principal región italiana en exportaciones farmacéuticas con alrededor del 26% del total nacional, pretende fortalecer su papel como centro de ciencias biológicas. La Región, presente con Roberta Angelilli (vicepresidenta y asesora para el desarrollo económico de la región del Lacio), Francesco Marcolini (presidente de Lazio Innova) y Edy Palazzi (asesor regional del Lacio), anunció inversiones de más de 170 millones de euros entre fondos STEP e instrumentos de capital riesgo destinados a tecnologías críticas, biotecnologías y startups innovadoras. El 10 de marzo también se organizó en Roma el Life Science Investor Day, durante el cual una selección de 30 startups y PYME innovadoras del Lacio se reunirán con representantes de fondos de inversión especializados en el sector biotecnológico y farmacéutico para activar inversiones productivas. La oficina de Asesoramiento Paso 2 y Cadenas de Suministro de Tecnología, que destina más de 100 millones de euros a investigación e innovación, abrirá sus puertas en mayo. El sector de la biotecnología es una de las cuatro áreas financiadas. Un plan que pretende consolidar un ecosistema que ya incluye excelencias como Spallanzani, Bambino Gesù, el Policlínico Gemelli y el Istituto Superiore di Sanità.
La amenaza de la resistencia a los antimicrobianos
Científicamente, la resistencia a los antimicrobianos se ha denominado una “pandemia silenciosa”. La integración entre el diagnóstico rápido, la secuenciación genómica (Next Generation Sequencing) y la vigilancia molecular nos permite hoy identificar variantes, cepas resistentes y nuevos patógenos en plazos significativamente reducidos en comparación con el pasado. Ésta es la revolución de la genómica aplicada a la salud pública: la transición de un enfoque reactivo a un enfoque predictivo.
Además del seguimiento, el desafío es disponer de plataformas terapéuticas listas para usar. Las vacunas de ADN de la biotecnología de Takis representan una de las tecnologías emergentes más prometedoras: la estabilidad a temperatura ambiente, la velocidad de diseño y la capacidad de adaptarse a nuevos patógenos las convierten en herramientas potencialmente decisivas en el caso de virus emergentes como el Nipah o nuevas variantes de la gripe. Asimismo, los anticuerpos monoclonales y biespecíficos ofrecen una respuesta inmediata desde las primeras etapas de una epidemia, especialmente en pacientes frágiles.