China ha pedido a sus principales refinerías que suspendan las exportaciones de diésel y gasolina, informó Bloomberg el jueves, ya que la guerra en Medio Oriente representa un riesgo de escasez de suministro. El actual bloqueo del tráfico marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, entre el océano Índico y el Golfo, representa una amenaza para el suministro energético del gigante asiático, que depende en gran medida del petróleo crudo de esta región.
Oriente Medio representó alrededor del 57% de las importaciones directas de petróleo crudo por vía marítima de China en 2025, según la firma de análisis Kpler.
Funcionarios de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC), el principal organismo de planificación económica de China, se reunieron con representantes de las refinerías y “solicitaron verbalmente una suspensión temporal de los envíos de productos refinados, con efecto inmediato”, según Bloomberg.
“Se ha pedido a las refinerías que dejen de firmar nuevos contratos y negocien la cancelación de los envíos ya acordados”, informa la agencia, citando fuentes familiarizadas con el asunto.
Según Bloomberg, PetroChina, Sinopec, CNOOC, Sinochem Group y la refinería privada Zhejiang Petrochemical obtienen periódicamente cuotas de exportación de combustible del gobierno.