Gianni Di Capoue
No estamos en guerra y no queremos ir a la guerra. Lo reiteró la primera ministra, Giorgia Meloni, durante sus comunicaciones al Senado para sus comunicaciones sobre la crisis iraní y de cara al próximo Consejo Europeo. Sobre el uso de bases estadounidenses en Italia, Meloni recuerda que las normas se remontan “a los acuerdos de 1954, según estos acuerdos se deben conceder autorizaciones para operaciones logísticas, en caso de que haya otras solicitudes de uso, pero la decisión volvería al Parlamento. Hasta el momento, no se ha recibido ninguna solicitud en este sentido, y reitero que no estamos en guerra y no queremos ir a la guerra”.
“La crisis en Oriente Medio” con sus efectos “afecta directamente a la seguridad, a la economía y a los intereses italianos y europeos. Una crisis compleja, ciertamente entre las más complejas de las últimas décadas, que exige actuar con claridad y seriedad. Espero sinceramente que pueda abordarse también con un espíritu constructivo y coherente, sacando el debate de una polarización política que, al trivializarlo, no ayuda a nadie a pensar en profundidad”, declaró el Primer Ministro.
“El gobierno italiano está llamado a afrontar uno de los puntos de inflexión más complejos de la historia reciente, y preferiríamos no tener que hacerlo solos – subrayó el Primer Ministro – quiero decir que siempre es deseable, en las fases más difíciles de la historia, que una nación democrática como la nuestra sepa unirse en torno a la defensa de sus intereses nacionales”. “Pero no digo esto para tratar de neutralizar la voz de la oposición. Lo digo porque un escenario como el que nos encontramos impone a las clases dominantes, a todas las clases dominantes, responsabilidad, claridad y capacidad de adaptar sus decisiones a la velocidad de los acontecimientos”, subrayó Meloni que, “en nombre del gobierno”, expresó “una fuerte condena por la masacre de niñas que tuvo lugar en la escuela Minab”.
“Aquí no hay ningún gobierno que evite el debate parlamentario, como lo demuestra la presencia en el Parlamento del Ministro de Asuntos Exteriores Tajani y del Ministro de Defensa Crosetto dos veces en menos de una semana, y en mi presencia hoy aquí – añadió – no hay ningún gobierno cómplice de las decisiones de otros, ni siquiera un gobierno aislado en Europa, ni siquiera un gobierno culpable de las consecuencias económicas que esta crisis puede tener para los ciudadanos, las familias y las empresas”.
“Nos enfrentamos a una clara crisis del derecho internacional y de los organismos multilaterales y al colapso de un orden mundial compartido. Se trata de un proceso que se desarrolla desde hace algún tiempo, pero que ha experimentado, como ya he dicho, un punto de inflexión muy específico, a saber, la anomalía de la invasión de una nación vecina por parte de un miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es decir, precisamente de aquel organismo que debería ser el primer garante del derecho internacional”, afirmó Meloni. “Es en este contexto de crisis estructural del sistema internacional, donde las amenazas son cada vez más aterradoras y donde aumentan las intervenciones unilaterales llevadas a cabo fuera del perímetro del derecho internacional, que debemos situar también la intervención estadounidense e israelí contra el régimen iraní”, subrayó a continuación. “Una intervención en la que, lo digo desde el principio para evitar cualquier malentendido, Italia no participa ni tiene intención de participar. Una escalada militar que Italia se ha comprometido, en los últimos meses, a evitar, con países como Omán y Qatar”, afirmó.