Foto de : La Presse
lorenzo pess
Sin decisiones drásticas. Otro día pasó en Trigoria lleno de expectación. Gasperini realizó otro entrenamiento para preparar el delicado partido contra el Atalanta del sábado, mientras Ranieri, encerrado en silencio tras el encuentro del lunes, no estuvo presente en el polideportivo. El límite de propiedad, por el momento, sigue siendo el de no cambiar nada. Los contactos con el técnico piamonteso también continuaron en los días posteriores a la convocatoria del grupo, y el presidente le reiteró su plena confianza y su firme deseo de continuar con él al frente del grupo.
Pero eso no es suficiente: Gasp quiere discutir lo antes posible la planificación futura y, sobre todo, tras la ruptura pública, no tiene intención de seguir con Ranieri en el club. El exjugador del Atalanta espera una revolución que no concierne al equipo, sino a la dirección y a figuras médicas con las que ha tenido varios desacuerdos. Pero Dan, por el momento, ha optado por no decidirse también porque del otro lado está Sir Claudio, un hombre clave en el resurgimiento de los Giallorossi y sobre todo alguien en quien la familia texana confía. Por lo tanto, todo sigue pospuesto, salvo cambios sensacionales. Pero la misión de llegar a un final de temporada sin sobresaltos parece cada vez más difícil.