BARI (ITALPRESS) – Una empresa ilícita construida sobre campos solares “fantasmas” o, mejor aún, declarada dispuesta a cobrar incentivos indebidos a los millonarios.. La policía financiera de Bari ha ejecutado una orden de embargo preventivo de más de 55 millones de euros en dinero, bienes inmuebles y bienes muebles, en el marco de una investigación de la fiscalía de Roma sobre un colosal fraude energético.
Los investigadores se dirigieron a una empresa con sede en la zona de Milán y a su empresa matriz con sede en los Países Bajos. Según la acusación, para obtener los ventajosos incentivos del llamado “IV Conto Energia”, los responsables presentaron documentos falsos a la Administradora de Servicios Energéticos (GSE). El objetivo era hacer aparecer tres grandes parques fotovoltaicos en la provincia de Caserta como ya operativos en un plazo determinado, cuando en realidad no lo estaban.
Este “salto en el tiempo” sobre el papel habría permitido a las empresas evitar las clasificaciones nacionales y acceder a tarifas preferenciales garantizadas durante veinte años, muy superiores a las debidas. El beneficio del crimen, cuidadosamente calculado por los financiadores de la Unidad del PEF, ronda los 56 millones de euros.
Las investigaciones, realizadas con el apoyo de la agencia europea Eurojust, revelaron que las empresas holandesas e italianas compartían efectivamente los mismos directores. Por este motivo, la responsabilidad se extendió también a la matriz extranjera, ya que el delito se cometió en interés de ésta. Actualmente, cuatro personas figuran como sospechosos, además de las dos empresas involucradas.
– Foto: Policía Financiera –
(ITALPRENSA).