El gobierno la ha convertido en la reina de la transición energética para la calefacción de los hogares. En su plan de electrificación, presentado a finales de abril, que pretende acelerar el uso de la electricidad en la vida de los franceses, el ejecutivo ha fijado grandes ambiciones para la bomba de calor, o PAC, para los iniciados. Para 2030, el gobierno quiere duplicar esa cifra, llevándola a más de 8 millones desde los 4 millones actuales.
Hay que decir que la bomba de calor está empezando a encontrar su modelo económico. Según un estudio del comparador energético Hello Watt, en un año -entre mayo de 2025 y mayo de 2026- su rentabilidad mejoró casi cuatro años de media.