300e0e12-c364-4ecf-a5aa-7c0e29f91839.18a0d7a5-f40a-404f-8593-8cfc451475f8.png

Puede destruir búnkeres y edificios: según información rusa, la bomba ucraniana ZAL-14 puede penetrar hasta un metro de hormigón. Un vídeo de rayos X muestra cómo se utiliza el arma.

Hasta ahora, Ucrania ha dependido principalmente de granadas modificadas para sus ataques en la guerra contra Rusia. Estos tienen como objetivo causar el mayor daño posible mediante efectos de metralla. Algunos de ellos provienen de drones aficionados disponibles comercialmente. La nueva bomba, sin embargo, depende de una cobertura penetrante. Se dice que pesa diez kilogramos y puede penetrar hormigón de hasta un metro de espesor.

Varios kilogramos de explosivo aceleran el proyectil.

Debido a su gran peso, sólo puede ser lanzado por drones más grandes. Las aletas adicionales garantizan estabilidad y precisión en el aire. Al impactar, varios kilogramos de explosivo aceleran un inserto de metal sólido hecho de cobre o tantalio. Este proyectil llamado EFP es especialmente eficaz contra materiales frágiles como paredes de hormigón o mampostería.

El sistema de transporte es un moderno dron “Vampiro”.

El dron “Vampire” sirve como plataforma de carga. Cuenta con seis rotores y está construido en Ucrania. Según el fabricante SkyFall, el avión cuesta unos 8.500 dólares. Cuenta con Starlink, una cámara con zoom de 10x y una cámara de visión nocturna. Esto significa que las operaciones son posibles tanto de día como de noche. Con una carga útil de entre 15 y 20 kilogramos, la nueva arma aprovecha casi por completo las capacidades del dron “Vampire”. Además del inmenso poder de penetración, el peso de la bomba tiene otra ventaja: el arma estabiliza el dron. Esto significa que los ataques se pueden planificar con precisión incluso desde alturas de caída más altas.

Referencia

About The Author