Vista desde lejos, la izquierda parece un enorme campo de batalla minado por disputas personales y rivalidades entre comerciantes. En el Partido Socialista (PS), como en los demás partidos, las puertas se cierran de golpe y los ambiciosos se multiplican. François Hollande, Raphaël Glucksmann, Olivier Faure, Boris Vallaud y Marine Tondelier avanzan sin ningún orden en particular, mientras que Jean-Luc Mélenchon ha tenido un gran comienzo para una cuarta candidatura presidencial.
Pero detrás de esta bola de ego persisten diferencias ideológicas reales. Si siempre han existido, también explican las dificultades de la izquierda para avanzar hacia 2027. Repaso detallado de las últimas fracturas.
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¿Socialdemocracia o socialliberalismo?
El primer secretario del PS, Olivier Faure, y el presidente del grupo de diputados socialistas en la Asamblea Nacional, Boris Vallaud, piden una “Candidato único de Glucksmann a Ruffin”. Es difícil imaginar esta convergencia cuando dos líneas se enfrentan.
Algunos sospechan que François Hollande, pero también el eurodiputado Raphaël Glucksmann, están adoptando una línea socialliberal bajo el pretexto de la socialdemocracia. En France 3, el domingo 11 de mayo, el ex presidente socialista, por ejemplo, pidió una candidatura de izquierda dirigida a un electorado amplio, de Emmanuel Macron. “en el centro”. El expresidente de la República comenzó a dirigirse al electorado macronista diciendo que estaba en contra de volver a jubilarse a los 62 años, rompiendo la promesa del PS.
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