La serpiente jali es una de las serpientes no venenosas que con mayor frecuencia entra en los hogares de Indonesia. El cuerpo es largo, esbelto y muy ágil con un color marrón grisáceo o amarillento. Esta serpiente está activa durante el día y es muy buena trepando, por lo que suele aparecer en el techo de la casa o en los árboles del jardín.
Su alimento principal son los ratones y lagartos, por lo que su presencia ayuda a controlar la población de plagas en la casa. Sin embargo, debido a que se parece a una cobra cuando levanta la cabeza, muchas personas inmediatamente entran en pánico y piensan que es peligroso. De hecho, las serpientes jali no son nada venenosas y tienden a huir cuando se encuentran con humanos.
2. Serpiente lobo (Serpiente lobo común / Lycodon capucinus)
A menudo confundidas con serpientes lobo muy venenosas, las serpientes lobo son en realidad dóciles y no tienen ningún veneno. Su color es oscuro con rayas blancas que recuerdan a los kraits, por lo que muchas veces es víctima de una identificación errónea.
Esta serpiente está activa durante la noche y suele encontrarse en jardines, cocinas o baños húmedos. De hecho, intentará morder si se siente amenazado, pero su mordida no contiene veneno. Las serpientes lobo ayudan al ecosistema hogareño al aprovecharse de lagartos y pequeños roedores.
3. Serpiente de agua (quilla a cuadros / Xenochromophis piscator)
También conocida como serpiente de agua asiática, este reptil se ve a menudo alrededor de cursos de agua, pozos o piscinas domésticas. Por su costumbre de levantar la cabeza como una cobra cuando se siente amenazada, mucha gente piensa que es peligroso.
De hecho, las serpientes de agua no tienen colmillos venenosos y sólo comen peces o ranas pequeñas. Desempeña un papel importante en el mantenimiento del equilibrio de las poblaciones de animales acuáticos. En realidad, su existencia indica que el medio ambiente sigue siendo sano y natural.