Roma, 5 de junio (Adnkronos) – “La productividad no consiste sólo en hacer más eficiente el tiempo, sino en mejorar la calidad de los servicios, tanto para los stakeholders internos como para los ciudadanos”, explica Bianca Romano, responsable técnica del ecosistema de IBM, en una entrevista con Adnkronos.
Repensar los procesos antes que la tecnología
El punto de partida no es la tecnología, sino la revisión de procesos. “Necesitamos repensar los procesos, analizar los que ya existen y repensarlos a la luz de las nuevas posibilidades que ofrece la tecnología digital”.
Sólo después de esta fase tiene sentido introducir herramientas innovadoras. Un enfoque que no sólo hace más eficientes las actividades, sino que también las transforma estructuralmente.
El papel determinante de los datos
La base de todo son los datos. Sin datos de calidad, la IA no puede funcionar de forma eficaz. “La IA sería inútil sin datos organizados, correctos y disponibles”, subraya. Un enfoque basado en datos, ya adoptado por algunas administraciones, permite mejorar tanto la productividad como la calidad de los servicios.
Este es el caso, por ejemplo, de los sistemas que se anticipan a las necesidades de los ciudadanos, ofreciendo respuestas más rápidas y específicas.
IA y automatización: un multiplicador de productividad
Otro elemento clave es la integración entre inteligencia artificial y automatización.
“La unión entre IA y automatización permite poner en acción la información, reduciendo actividades repetitivas y tiempos de trabajo al tiempo que aumenta la calidad de los servicios prestados”, explica. Este enfoque acelera operaciones como auditorías, controles e investigaciones documentales, al tiempo que mejora la eficiencia de los procesos.
Un caso emblemático es el de la justicia administrativa italiana, donde el uso de soluciones de inteligencia artificial permite: analizar grandes volúmenes de documentos, identificar referencias y precedentes regulatorios, automatizar la ocultación de datos sensibles.
“Humano en el circuito”: la centralidad de lo humano
A pesar del papel cada vez mayor de la tecnología, el factor humano sigue siendo central. “El usuario debe estar siempre en el centro: estamos hablando de un enfoque ‘human in the loop’, en el que las tecnologías se utilizan de forma consciente y transparente”, subraya. El objetivo no es sustituir el trabajo humano, sino apoyarlo, manteniendo el control y la responsabilidad en los procesos de toma de decisiones.
Gobernanza y confianza en la inteligencia artificial
Para que la IA sea verdaderamente eficaz, debe ubicarse dentro de un marco estructurado. “Es necesario cuidar los datos, los modelos y la gobernanza de resultados, garantizando transparencia y confiabilidad”, explica. Sólo así las herramientas podrán utilizarse con confianza y convertirse en parte integral de los procesos de administración pública.
El quid de la sostenibilidad
Junto a la productividad y la eficiencia, surge otro tema: la sostenibilidad. “Las tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización consumen mucha energía, por lo que utilizarlas de manera eficiente es crucial”, señala. En este sentido, infraestructuras como el Centro Estratégico Nacional se esfuerzan por optimizar el uso de los recursos TI y hacer sostenible la difusión de estas tecnologías, racionalizando las inversiones en TI con tecnologías FinOps.
Más productividad, mejor calidad de servicios
En general, la transformación de AP requiere un equilibrio entre innovación, organización y habilidades. La integración entre datos, inteligencia artificial y automatización permite reducir retrasos, pero sobre todo mejorar la calidad del trabajo y los servicios ofrecidos. “No se trata sólo de acelerar, sino de construir mejores y más eficientes procesos. No se trata sólo de eficiencia interna, sino de confianza ciudadana, calidad de los servicios y competitividad del sistema nacional en su conjunto”, concluye.