Raúl Jiménez Ya no pudo contener sus emociones en el campo. Con lágrimas en los ojos, el mexicano celebró el gol del 2-0 Coronando su regreso hace cinco años representado.
Con 35 años, Jiménez ha jugado en México, Portugal, España y sobre todo en Inglaterra. Está en camino de convertirse en el máximo goleador de su país. Se convirtió en campeón olímpico en 2012 y celebró muchos otros éxitos.
Raúl Jiménez es, ante todo, una persona que luchó por su vida. En noviembre de 2020, cuando aún jugaba en el Wolverhampton Wanderers, se lesionó gravemente la cabeza en un duelo con David Luiz del Arsenal.
Tan difícil que su vida estaba en juego. Jiménez sufrió fractura de cráneo y lesiones cerebrales. Tuvo que ser operado de urgencia y su vida corría peligro.
Jiménez regresó a los terrenos de juego en agosto de 2021 y desde entonces juega con una diadema que protege la cicatriz gracias a un acolchado en el lado derecho.
En 2022, al igual que en 2014 y 2018, representó a México en el Mundial. No logró marcar un gol. En el partido inaugural de este Mundial contra Sudáfrica había llegado el momento. Jiménez puso el 2-0 con un cabezazo ante Sudáfrica, asegurando los primeros tres puntos para el coanfitrión del Mundial.
Sus emociones eran evidentes mientras aplaudía. “La carrera de Raúl Jiménez estuvo a punto de terminar en 2020, al igual que su vida”, escribió alguna vez sobre él “El País”. “Parecía que su carrera iba a terminar después de tres apariciones en el Mundial sin anotar, pero ese fuego lo empujó a seguir luchando”.
En el Estadio Azteca, que ya ha visto tantos momentos futbolísticos emotivos, Jiménez gritó su alegría ante el gol. “Estoy muy feliz y emocionado de poder vivir este sueño y estar aquí”, dijo tras el partido ante más de 80.000 espectadores.
Según medios mexicanos, Jiménez dedicó su gol a su padre, quien falleció en marzo a la edad de 62 años. “Leí una entrevista donde decía que este debería ser su Mundial”, dijo el técnico de México, Javier Aguirre: “Fue un día perfecto para él”. (dpa)