Cuando las parejas queer tienen hijos, se les llama familias arcoíris. Un nuevo informe “37°” del ZDF muestra qué obstáculos legales y sociales tienen que superar, además del caos normal en la vida familiar cotidiana.
Jasmín y Lara miran llenas de amor a su pequeña hija. El camino para finalmente poder tenerla en brazos no fue nada fácil: como en Alemania está prohibida la donación de óvulos, la pareja viajó a Austria. Y va aún más allá: legalmente sólo una de las dos se convertía en madre al nacer. “El hecho de que actualmente tengamos un certificado de nacimiento en el que Lara figura como madre y que el lugar con el segundo padre esté vacío nos parece totalmente injusto”, afirma Jasmin en el informe “37.º” “Mi familia bastante colorida” (también disponible en la mediateca del ZDF desde el 16 de junio).
Aunque las dos mujeres están casadas, aunque la niña es biológicamente hija de Jasmin, en Alemania no se la reconoce como madre. Para ello, la joven familia primero debe pasar por un largo y estresante proceso de adopción. La directora Denise Jacobs la guía a través de este agotador proceso. Las llamadas “familias arcoíris”, como Lara y Jasmin, a menudo enfrentan obstáculos legales y sociales. La directora Denise Jacobs describe en el informe del ZDF cómo esto pone a prueba la vida familiar cotidiana.
La gran familia de Oskar: muchas personas y muchas necesidades
Según la Oficina Federal de Estadística, en 2024 había en Alemania 31.000 familias arcoíris con hijos menores, incluida la familia numerosa de Oskar. Esta niña muniquesa de diez años tiene tres madres, dos padres y un medio hermano. Lo que a otros les parece inusual y quizás inimaginable, para él es completamente normal. Entre ellos se encuentran su madre biológica Judith, su ex esposa Andrea, Rita, la madrastra de Oskar y pareja de Judith, y su hijo Valentin. También forman parte de la familia Herbert, el padre biológico de Oskar, y su marido Christian.
“Por supuesto, muchas personas también tienen muchas necesidades, y esto también conduce a una mayor fragilidad cuanto más padres hay”, explica Judith, refiriéndose a su familia arcoíris en el informe del ZDF. Esto se vuelve especialmente claro después de la separación de Rita, que trastorna la vida familiar. ¿Qué pasará cuando Judith y Oskar se vayan? ¿Cómo puede mantener un entorno seguro para sus dos hijastros? Judith, Rita, Andrea, Herbert y Christian abordan estas cuestiones de forma abierta y honesta en el artículo “37”.
El director Jacobs muestra de manera impresionante que familia ya no significa sólo “padre, madre, hijo”: el amor, la confianza y la seguridad se pueden encontrar en constelaciones muy diferentes, a pesar de todos los prejuicios y obstáculos sociales.
37: Mi familia, bastante colorida, martes. 16 de junio. – ZDF: 22.15h
TELEVISIÓN