Espiritualidad y comedia viajando juntas. En el mismo espectáculo – “Una balada para Chiara” – y en el mismo rostro. El de Ippolita Baldini, actriz cómica de teatro y televisión.
Mañana por la tarde, a las 21 horas, en la XIV Capilla del Sacro Monte, en el marco del Festival “Tra Sacro e Sacro Monte”, se representará la historia del Santo de Asís. El público está advertido, está todo el franciscanismo que cambió el sentido del mundo pero también hay una forma de reír y sonreír para los numerosos personajes que apoyan a la protagonista y resaltan su ejemplo. “La balada me la encargó el Ayuntamiento de Rovere hace dos años, era para una celebración dedicada a la televisión, Santa Chiara es la patrona de las telecomunicaciones. Querían un tono ligero, la escribí con Luigi Guaineri que también es el director. Me gustó poder contar la vida de Chiara, siempre descrita como muy tímida, todo lo contrario a mí”. La escenografía recuerda a la commedia dell’arte. “Me centré en la época en la que vivió Chiara, aquella que ella supo socavar con su silencio y su disimulo. De hecho, en ese momento, ella y Francesco pusieron el mundo patas arriba”. Hippolyte había iniciado un viaje espiritual cuando le pidieron que escribiera la balada. “Soy terciario franciscano, la tercera orden fundada por San Francisco después de los hermanos y las clarisas. Somos laicos que vivimos entre la gente y no hay que confundirlos con las monjas laicas: muchas familias forman parte de ellas. Dante Alighieri fue terciario y Galileo Galilei también”. Sincronicidad, por tanto. Como el nacimiento de un nieto. “Acababa de recibir el encargo de la balada y él nació el 11 de agosto, fiesta de Santa Chiara”. La escena recuerda a Woodstock, hay guitarras en el césped y canciones pop, “pensé en los muchos amigos de Chiara y Francesco que lo dejaron todo para seguirlos, muchas damas de la alta sociedad abandonaron su comodidad por el convento”. Ippolita expresa estos “aserrín”, “una derrota para las familias ricas de Pisa y Asís, porque los jóvenes se habían rebelado contra este sistema, y es un mensaje que está siempre presente. Considerando que entre las muchas revoluciones posibles, ésta es la del corazón”.
El público reconocerá a la Hipólita de Zelig en sus interpretaciones de la “Guelph”, una madre snob de la época, o de Lucy, un personaje televisivo catapultado al siglo XII, la amiga de Chiara que se convierte gracias a ella.
“La persona más cercana a Francesco era una noble romana, Jacopa dei Sette Soli”, revela Ippolita. La gira Ballad continúa hasta octubre en los municipios lombardos, de Bérgamo a Gaggiano pasando por Lainate, lista completa en Istagram y Facebook.