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Los suplementos dietéticos prometen mucho: más energía, mejor inmunidad, una piel más bella. Sin embargo, en el consultorio de mi médico de familia veo todos los días que muchos preparados son de poca utilidad y algunos incluso pueden ser perjudiciales.

Muchas personas toman suplementos vitamínicos o minerales como medida de precaución, incluso si no presentan deficiencias. El resultado: orina cara, pero sin beneficios para la salud.

Especialmente a menudo veo productos innecesarios.

  • zinc
  • Selenio,
  • Multivitaminas
  • o las llamadas mezclas “detox”.

Quienes siguen una dieta equilibrada suelen cubrir fácilmente sus necesidades a través de la alimentación. Incluso la vitamina C tan promocionada sólo puede acortar mínimamente la duración de un resfriado: cantidades mayores no tienen ningún beneficio adicional porque el cuerpo simplemente excreta el exceso de vitamina C a través de la orina. Una tableta no reemplaza un estilo de vida saludable.

Christoph Nitsche es especialista en medicina interna y medicina de urgencia. Completó su formación especializada en Marienhospital Euskirchen con especialización en cardiología y medicina de urgencia. Desde 2024 reside en Meckenheim-Merl y, junto con un colega de medicina general y laboral, dirige la consulta en la plaza del pueblo. Es parte de nuestro Club EXPERTOS. El contenido representa su opinión personal basada en su experiencia individual.

Cuando los complementos alimenticios tienen sentido

Pero también hay excepciones en las que los suplementos nutricionales realmente tienen sentido.

  1. vitamina d: En nuestras latitudes muchas personas tienen valores demasiado bajos en invierno: un suplemento puede ayudar aquí, especialmente para las personas mayores o para aquellos que toman poco sol.
  2. Ácido fólico: Para las mujeres que desean tener hijos, tomarlo antes y durante el embarazo es fundamental para prevenir malformaciones en el bebé.
  3. Zinc: Cuando comienzan las infecciones respiratorias, el zinc en dosis suficientes puede acortar ligeramente la duración de la enfermedad. Es importante empezar a tomarlo temprano y no de forma permanente, sino sólo en casos agudos.
  4. Vitamina B12: Los veganos y las personas con determinadas enfermedades gastrointestinales suelen necesitar suplementos específicos.
  5. Ácidos grasos omega-3: Para las personas que comen poco pescado o tienen riesgos cardiovasculares, puede resultar útil un suplemento, preferiblemente previa consulta al médico.

Dosis demasiado altas ejercen presión sobre el cuerpo.

Es importante: los suplementos dietéticos no son una medicación diaria inofensiva. Dosis demasiado altas (por ejemplo, de vitamina A, hierro o selenio) pueden ejercer presión sobre el hígado o los riñones y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

mi conclusión

Los suplementos nutricionales pueden ser útiles desde el punto de vista médico si se utilizan de forma específica y comprobada. Pero quienes tragan pastillas con sospecha corren más riesgo de sufrir efectos secundarios que de salud. Es mejor comprobar sus valores sanguíneos y consultar a un médico antes de tomarlo, no guiándose por promesas publicitarias, sino por hechos.

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