La Ministra de Agricultura, Annie Genevard, estará en Alto Garona el lunes 15 de diciembre, en un viaje muy esperado por el sector agrícola y por numerosos cargos electos. Visitará una granja del departamento, antes de mantener una serie de reuniones en la prefectura de Toulouse, a última hora de la tarde. El objetivo del ministro: lanzar la campaña de vacunación destinada a frenar la dermatitis nodular (LCD) en las nuevas zonas afectadas. Estas zonas incluyen ocho departamentos de Occitania y se comenzará a vacunar un millón de animales. La vacunación es “una medida central y decisiva para frenar la propagación de la enfermedad, y constituye hoy el principal horizonte de esperanza para los ganaderos”, explicamos en la comitiva del ministro.
Por tanto, el gobierno pretende mantener su método frente al virus, que reapareció a mediados de la semana pasada en Ariège y luego en los Altos Pirineos. Es decir, establecer zonas reguladas de 50 kilómetros alrededor de las granjas afectadas por el virus, prohibir cualquier movimiento de animales y, sobre todo, sacrificar todos los rebaños tan pronto como se compruebe un caso de contaminación en su interior. En los dos focos detectados en Occitania, el sábado 6 de diciembre murieron casi 300 vacas. Es este método el que ha encendido el polvo del campo. Así lo afirmó el domingo por la noche Bertrand Venteau, responsable nacional de la Coordinación Rural. “Las acciones se multiplicarán y se harán más duras”.
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