Los errores de la pandemia y los posibles daños al tesoro resultantes de la gestión del gobierno de Giuseppe Conte y Domenico Arcuri, comisario extraordinario para la emergencia del Covid, no pueden ser perseguidos gracias al escudo penal y a la cancelación de los controles contables. Así lo reconoció ante la comisión Covid el presidente del Tribunal de Cuentas, Guido Carlino, quien, en su discurso ante la comisión Covid, también habló de una “infradimensión de los recursos humanos” en los establecimientos sanitarios.
“Arcuri disfrutó de una inmunidad verdaderamente completa, ya que se produjeron enormes daños al tesoro público y, por lo tanto, quedaron impunes. Todo esto sucedió mientras otros organismos públicos, como las Regiones y los Municipios, estaban sujetos a controles”, responde el estado mayor de Fratelli d’Italia, que señala los resultados de este “trato preferencial”, desde residuos hasta falsas máscaras chinas que engordaban a “amigos mediadores ocultistas”, como escriben los jefes de grupo de la Cámara y del Senado, Galeazzo Bignami y Lucio Malan.
Lo mismo ocurre con las sillas de ruedas y las vacunas, recuerda Alice Buonguerrieri, jefa del grupo Fdi: “Incluso en presencia de hipótesis de daño fiscal significativo durante la primera fase de la pandemia, la mayoría de las investigaciones terminaron con medidas de desestimación por parte de los fiscales competentes, dada la ausencia de malicia – explicó como parlamentaria meloniana – la lista de ilegalidades observadas es larga: desde máscaras inutilizables por carecer de certificación CE hasta no utilizar dosis significativas de vacuna. iguales a tres veces los requeridos”.
El propio Carlino habló de este daño fiscal indiscutible, según el cual la decisión de “deshacerse de las sillas de ruedas y de los dispositivos sanitarios, incluidas las mascarillas, no inventariados y sin utilizar durante un largo período de tiempo” era “injustificada e irracional”. Nadie será responsable de este despilfarro, es “una inmunidad en detrimento de los ciudadanos. ¿Dirá la izquierda que el presidente del Tribunal de Cuentas es también un teórico de la conspiración ‘No Vax’?” denuncia Buonguerrieri.