No parece halagador el acrónimo que se podría dar al proyecto de ley destinado a “fortalecer el Estado local, articular su acción con las autoridades locales y asegurar a los responsables públicos”, presentado el miércoles 20 de mayo al Consejo de Ministros: “RAS”. Puesto que “no hay nada que informar”, las comunidades ya se burlan de sí mismas denunciando la falta de ambición de este texto que inicialmente debía traducir el “nueva ley de descentralización” prometido por el gobierno de Lecornu. No sucederá. El proyecto de ley no contiene ninguna medida relativa a la distribución de competencias y sigue centrado en reforzar el papel y los poderes de los prefectos.
“Sin embargo, esta desconcentración es a menudo tan importante, o incluso más, que la descentralización”. argumentan los que rodean a Emmanuel Macron, negando cualquier fracaso en este proyecto mencionado varias veces por el Jefe de Estado, pero que, por tanto, todavía tendrá que esperar. “Por una vez el Estado pondrá orden en su casa y dejará de estar disperso y fragmentado”, coincide la ministra de Ordenación del Territorio y Descentralización, Françoise Gatel.
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