Las protestas en Albania no dan señales de detenerse. Ayer, cientos de personas se reunieron frente al Parlamento en Tirana para bloquear el acceso a los parlamentarios y enfrentarse directamente a ellos. Enfrente se encontraron con un imponente despliegue policial, con los que pronto estallaron enfrentamientos. Para romper el bloqueo de la manifestación y dispersar a la multitud, la policía utilizó gas pimienta, gases lacrimógenos y cañones de agua. Varias personas detenidas. Ante la represión, los manifestantes retomaron los objetivos de la protesta, que comenzó en mayo contra el llamamiento Kushner-Trump y hoy se ha convertido en una revuelta contra el sistema político albanés. Exigen transparencia, protección del medio ambiente y respeto a la soberanía popular, y piden la dimisión del primer ministro Rama y de su gobierno.
La revolución Flamingo continúa con manifestaciones diarias y participativas. El último incidente tuvo lugar ayer en las calles de la capital, Tirana, y puso a la policía en el punto de mira. Parlamento y diputados.. Cientos de personas intentaron bloquear los trabajos del pleno, que se reunió para discutir algunos proyectos de ley y diversas preguntas dirigidas a los ministros del gobierno Rama. Mientras continuaba la sesión desierta por la oposición, los manifestantes se concentraron en el exterior, exigiendo un enfrentamiento directo con los parlamentarios mayoritarios. En cambio, el gobernante Partido Socialista respondió con represión. La policía atacó a los manifestantes con gas pimienta, gases lacrimógenos y cañones de agua. Los que permanecieron allí respondieron arrojando huevos a los agentes escoltados por la policía, luego parte del bloqueo se desplazó hacia la comisaría donde habían sido trasladados los detenidos durante los ataques.
Transparencia, lucha contra la corrupción y protección del medio ambiente son las directrices según las cuales la Revolución del flamenco rosado. Los albaneses que salen a las calles exigen la retirada de las normas sobre las “inversiones estratégicas”, consideradas la clave de los objetivos especulativos sobre los bienes comunes del país. El ejemplo citado, además de la primera piedra de la movilización popular, es el proyecto de complejo turístico en laIsla de Sazánpromovido por Jared Kushner, asesor y yerno del presidente estadounidense Donald Trump. Kushner conseguiría un puesto estratégico, alterando el ecosistema habitado por docenas de especies protegidas, incluidos los flamencos rosados, de los que toma su nombre la nueva y popular motocicleta.
Con el paso de las semanas, la protesta tomó la forma de una revuelta antigubernamental, exigiendo dimisión del primer ministro Edi Rama y el ejecutivo que dirige, acusado de corrupción y de haber roto el vínculo de representación con el pueblo. Para mañana se ha anunciado una nueva jornada de movilización nacional: la Revolución del Flamenco Rosa continúa.