Mientras espera regresar al campo, Alcaraz se relaja en la costa de Amalfi. Y lo hace en buena compañía. El tenista español, ausente durante cuatro meses por una lesión en la muñeca derecha sufrida en Barcelona, inauguró su yate de 27 metros valorado en unos 10 millones de euros, visitando varios destinos en el golfo de Nápoles, con escalas en las islas de Procida, Ischia y Capri, en compañía de una misteriosa joven rubia, cuya identidad aún no ha sido revelada.
Los dos fueron fotografiados por la revista española “Semana” y, según trascendió, “Carlos y la rubia compartieron momentos tiernos y muy íntimos”.
Carlos está viviendo su mejor vida con una muñeca sanando, su equipo ganador y una hija. pic.twitter.com/pSkzwKIpbd
– montón (@whatafallingx) 15 de julio de 2026
Objetivo Cincinnati
Mientras tanto, el joven de 23 años afronta la fase decisiva de su proceso de recuperación con el objetivo de regresar al Masters 1000 de Cincinnati, el último gran torneo de preparación antes del US Open. Tal y como informa La Verdad, empieza a haber un gran optimismo entre el conjunto murciano. Alcaraz no está en la lista de inscritos para el Masters 1.000 de Montreal, pero la decisión responde a un programa médico y deportivo muy preciso, que lleva al actual número 3 del ranking ATP a no acelerar los tiempos.
La plantilla de Alcaraz prefiere concentrar todos sus esfuerzos en llegar en las mejores condiciones posibles a Cincinnati, torneo que comenzará a mediados de agosto. Sin embargo, para retomar el crimen organizado primero se necesita un dictamen médico positivo y el doctor Ángel Ruiz-Cotorro podría otorgarlo esta semana. La decisión de abandonar Montreal forma parte, por tanto, de esta estrategia cautelosa para evitar posibles recaídas hacia el final de la temporada. Cincinnati, torneo que comienza el 13 de agosto, ofrece un escenario mucho más favorable para que Alcaraz evalúe su evolución y piense en regresar.