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A pesar de las restricciones estadounidenses a los semiconductores, China está acelerando en el campo de la inteligencia artificial, contando con una nueva ola de campeones capaces de competir con los gigantes de Silicon Valley.

La batalla global por la inteligencia artificial también se libra en Shanghai. Con la apertura este viernes de la “Conferencia Mundial de IA” (WAIC), el mayor encuentro asiático dedicado al sector, China pretende demostrar que ya es mucho más que un simple rival. A pesar de las restricciones estadounidenses a las exportaciones de semiconductores avanzados, Beijing está acelerando el desarrollo de su ecosistema de IA y ve surgir una nueva ola de empresas que pueden competir con OpenAI, Anthropic e incluso Google.

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Entre gigantes digitales históricos, empresas emergentes que se han convertido en referentes mundiales y nuevos participantes con recursos considerables, el panorama de la IA en China se está estructurando a gran velocidad.

Los gigantes digitales dependen en gran medida de la inteligencia artificial

Los tres gigantes históricos de la tecnología china –Baidu, Alibaba y Tencent– siguen siendo los pilares de esta estrategia. Todos ellos tienen ventajas notables: cientos de millones de usuarios, inmensas capacidades informáticas gracias a sus infraestructuras en la nube y medios financieros que permiten inversiones masivas en investigación.

Baidu, líder histórico de las búsquedas en línea en China, ha hecho de su asistente de conversación Ernie uno de los escaparates de su saber hacer después de contratar a varios investigadores destacados.

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Alibaba, por su parte, se ha consolidado con su familia Qwen de plantillas de código abierto. Su apertura y facilidad de personalización les han valido un éxito creciente entre los desarrolladores mucho más allá de las fronteras de China.

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Tecnología e inteligencia artificial

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Más discreta, Tencent avanza a su propio ritmo. El grupo propietario de WeChat está probando ahora un agente de inteligencia artificial integrado directamente en sus mensajes utilizados por más de mil millones de personas. Su fundador, Pony Ma, reconoció las dificultades iniciales del grupo y comparó sus primeros esfuerzos con un barco. “muchas pérdidas” pero decidido a hacerlo “navegar más rápido”.

El éxito de Dubái

ByteDance, la empresa matriz de TikTok, también está acelerando su diversificación hacia la inteligencia artificial, ya que su negocio de redes sociales se ve sometido a una creciente presión regulatoria a nivel internacional.

Su asistente conversacional Doubao es ahora el chatbot más utilizado en China con más de 300 millones de usuarios activos mensuales. La compañía ahora busca convertir esta popularidad en ingresos a través de una oferta de suscripción paga.

El grupo también se ha distinguido en el ámbito de la inteligencia artificial generativa de vídeo con Seedance 2.5, presentado en junio, capaz de producir secuencias de aspecto cinematográfico a partir de simples instrucciones de texto.

DeepSeek, el detector del potencial chino

La aparición de DeepSeek marcó un punto de inflexión. Fundada en 2023, la joven empresa cambió radicalmente las cartas en enero de 2025 con su modelo R1, conocido por ser eficiente y económico.

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Su enfoque de código abierto ha ayudado en gran medida a acelerar la adopción de modelos chinos en todo el mundo y desafiar la idea del dominio estadounidense indiscutible en la inteligencia artificial generativa.

La empresa continúa su ascenso. Tras el lanzamiento de su modelo V4 en abril, habría cerrado una recaudación de fondos que lo valoraría en más de 50 mil millones de dólares, según varios medios especializados.

Los “tigres” chinos ganan fuerza

Una nueva generación de empresas emergentes apodadas “Tigres de inteligencia artificial”. Zhipu AI, MiniMax y Moonshot AI están atrayendo una proporción cada vez mayor de inversión y atención por parte de los desarrolladores.

Procedente de la prestigiosa Universidad de Tsinghua, Zhipu AI destacó con su modelo GLM-5.2. Según el inversor americano Marc Andreessen esto constituye “El primer modelo de IA chino que iguala y a menudo supera los modelos públicos de IA de los principales laboratorios estadounidenses”.

MiniMax desarrolla una cartera muy amplia de herramientas, que van desde asistentes de conversación hasta generadores de vídeo. Su fundador Yan Junjie asegura que la empresa “perseguiría” su estrategia de desarrollo a pesar de las turbulencias del mercado de valores.

Moonshot AI, conocida por su familia de modelos Kimi, acaba de recaudar 2.000 millones de dólares, lo que eleva su valoración a 31.500 millones de dólares, según fuentes familiarizadas con el asunto.

Los nuevos jugadores invierten miles de millones

El ecosistema chino también continúa expandiéndose. Meituan, especialista en entrega de comidas, dice que ha entrenado su modelo LongCat 2.0 exclusivamente en chips desarrollados en China, un paso estratégico en momentos en que Washington limita el acceso de Beijing a los semiconductores más avanzados.

Otro ejemplo de este aumento de potencia es que Xiaomi está acelerando notablemente sus inversiones. El fabricante de teléfonos inteligentes planea gastar al menos 8.700 millones de dólares en inteligencia artificial durante los próximos tres años. Su último modelo, Mimo 2.5, ya se encuentra entre los más utilizados en la plataforma OpenRouter.

A través de estas inversiones masivas, China ahora busca construir un ecosistema que pueda competir con los líderes estadounidenses en toda la cadena de valor de la IA. El WAIC de Shanghai debe servir como escaparate de esta ambición: demostrar que, a pesar de las sanciones estadounidenses, la carrera mundial por la inteligencia artificial se ha vuelto decididamente bipolar.

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