La gran división. Aún. Estabilidad, nivel, popularidad, ambición, todo. Sobre el papel, el partido de la 31ª jornada en el campo del SCO de Angers, este sábado (19), parece casi un trámite más, podría haber sido un partido de mal gusto como el del miércoles contra el Nantes. En realidad es una bendición, otra de esas que, si no se toman a la ligera o exageradas, dan un poco más de color a los dibujos de gran tamaño.
En esta semana de alegría previa al choque de la Liga de Campeones, el SCO de Alexandre Dujeux tendría casi el perfil de un invitado en la sombra, si por el contrario no fuera el oponente ideal para prepararse para los enfrentamientos entre grandes armas, frente a las del reino o del continente. No es un insulto para el Angers decir que con su presupuesto de peso pluma (25 millones de euros), no puede competir en la misma categoría que “Terrific Paname”, el campeón de los pesos pesados del fútbol francés (850 millones de euros).