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“Hoy tenemos alrededor de 3,4 millones de euros de deudas pendientes de pago, de los cuales casi 2,5 millones corresponden a costes operativos y algo más de un millón a inversiones”, explica Côme Dunis, alcalde de Montargis (Loiret). Según él, estas facturas se refieren a casi 1.000 acreedores y algunas datan de varios meses atrás. “Descubrí la situación después de que un contratista se pusiera en contacto conmigo directamente para informarme de una factura impaga durante más de seis meses”, explica.

El nuevo alcalde RN habla de un flujo de caja limitado a aproximadamente 1 millón de euros al asumir el cargo, que según él es insuficiente para cumplir los plazos, en particular el pago de los sueldos. “Se entiende que la situación es muy complicada”, insiste, denunciando un uso sistemático de líneas de efectivo para compensar la falta de liquidez. “No tomamos préstamos para pagar gastos operativos como la electricidad o la calefacción”, dice.

Ante estos resultados, el nuevo equipo municipal puso en marcha una auditoría externa y se puso en contacto con la Cámara de Auditores regional. “Sospechamos que se trata de un presupuesto poco sincero, con gastos subestimados”, afirma Côme Dunis, refiriéndose en particular a las discrepancias entre las previsiones presupuestarias y los gastos reales. Para él, el superávit mostrado sería absorbido en parte por costes inesperados.

Una situación “clásica” para el exalcalde

Un análisis que Benoît Digeon desmiente categóricamente. «No se trata de 3,4 millones de euros de facturas impagadas, sino de una factura pendiente absolutamente normal para un municipio de este tamaño», asegura el ex alcalde. Menciona un importe de alrededor de 3 millones de euros a finales de 2025, ligado en particular a un gran volumen de inversiones y retrasos ocasionales.

“De un presupuesto total de unos 36 millones de euros, esto representa menos del 10%. No es un problema estructural”, insiste. El ex concejal también destaca las dificultades técnicas que han ralentizado los pagos, como la falta temporal de personal en el departamento de finanzas o el fallo del sistema de gestión contable del Estado.

Benoît Digeon también defiende el uso de líneas de efectivo, que considera una herramienta común. “Esto nos permite absorber las brechas entre el gasto y el pago de subvenciones por parte del Estado, Región o Departamento”, explica. «No es una deuda estructural, sino un mecanismo de gestión».

Finalmente, recuerda que las finanzas del Municipio nunca han sido objeto de las autoridades de control. “La cámara de cuentas regional, la prefectura o el departamento de finanzas públicas nunca han expresado reservas”, afirma.

El proyecto del centro educativo “será reelaborado”

Más allá de las cifras, está surgiendo una oposición fundamental. Para Côme Dunis, la prioridad ahora es “ordenar las finanzas” antes de lanzar nuevos proyectos. “Primero debemos saldar las cuentas pendientes antes de comprometernos con nuevas inversiones”, afirma.

Consecuencia: es posible que sea necesario revisar algunos proyectos. Esto es especialmente cierto para un centro educativo estimado en 12,6 millones de euros. “Vamos a reelaborar este expediente. Hoy la prioridad es restablecer la situación financiera”, explica el alcalde.

Por su parte, Benoît Digeon denuncia una estrategia de comunicación. “Es una lectura populista de la situación”, cree, y pide a su sucesor que “se ponga a trabajar” en lugar de mantener la polémica.

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