Tomada en Bruselas en 2015, la historia de los asistentes parlamentarios del Frente Nacional, ahora Agrupación Nacional, se ha convertido en uno de los casos legales más delicados de la vida política francesa. Con el paso de los años, la investigación ha ido más allá del ámbito administrativo europeo para convertirse en un caso penal contra el partido, algunos de sus líderes históricos y la propia Marine Le Pen.
En el centro: la acusación de un sistema organizado que permite al Parlamento Europeo pagar a asistentes que, en realidad, habrían trabajado para el partido. La RN siempre ha cuestionado la existencia de fraude organizado.