Roma, 11 de noviembre (Adnkronos) – Una ruptura necesaria, un imperativo categórico. La segunda edición del Festival de Periodismo de Marca, impulsado por Social Reporters, impuso un debate radical en el panorama mediático y económico, poniendo de relieve la urgencia ineludible de un nuevo pacto entre información y empresa. El evento, titulado “Más allá de la polarización: un nuevo pacto entre información y negocios”, se configuró como un momento de análisis en profundidad, que llamó a redefinir el papel del business storytelling. El objetivo ya no es sólo comunicar, sino construir un diálogo basado en la autenticidad, la competencia y el sentido de la verdad, yendo más allá de la lógica del “contraperiodismo” y del simple “comunicado de prensa brillante”.
El Festival destacó una vez más que el diálogo entre quienes producen contenidos y quienes producen valor no es una elección, sino una necesidad cultural y profesional para el mantenimiento del tejido social. La segunda edición registró más de 200 participantes en la sala y más de 500 participantes en total, lo que confirma el creciente interés por una comunicación auténtica y responsable. En un contexto de sobrecarga digital, donde los jóvenes buscan sobre todo un significado – como también lo ponen de relieve los resultados del Observatorio GenerationShip 2025 de Unipol – el periodismo de marca se presenta como un acto cultural de responsabilidad, esencial para devolver la verdad a la historia y sensibilizar a la opinión pública.
Durante la jornada también se presentó el estudio de Ipsos “Política y comunicación en la era del Fact-Checking”, realizado en colaboración con el Brand Journalism Festival, que proporcionó un retrato claro de los temas de actualidad. La encuesta destacó una dependencia de información frágil y fragmentada: el 64% de los italianos informaron una disminución en su confianza en las fuentes en los últimos cinco años. El dato más crítico es la percepción de manipulación: el 54% de los encuestados cree que la información transmitida por los medios de comunicación suele ser distorsionada intencionadamente para engañar al público. Este clima de sospecha se ve exacerbado por la tendencia a encerrarse en uno mismo en las “ecocámaras” políticas, donde el 55% de los italianos hablan principalmente con personas que comparten las mismas opiniones políticas. A partir de entonces, las orientaciones políticas se viven sobre todo como un elemento de identidad, de carácter de “clan”, con un voto basado en una lógica genérica de proximidad o de oposición, más que en valoraciones racionales.
En este escenario, el branded periodism juega un papel crucial: en áreas temáticas como la innovación tecnológica o las campañas de sensibilización sobre cuestiones sociales y medioambientales, las empresas empiezan a ser vistas como fuentes potencialmente fiables. “El periodismo de marca, cuando es auténtico, no es marketing disfrazado, sino un acto cultural de responsabilidad”, afirmó Ilario Vallifuoco, curador y fundador del Festival. “Esto significa que una empresa elige interpretar su propio tiempo, contar no sólo a sí misma sino también el contexto en el que opera, con lenguajes y herramientas periodísticas. En una época donde la inteligencia artificial produce contenidos y las plataformas lo amplifican todo, el valor reside en el significado, no en la cantidad”.
Con la mirada ya vuelta hacia el futuro, el Brand Journalism Festival desvela los primeros avances de la edición de 2026: un laboratorio permanente en el que la historia económica se transformará en un auténtico experimento cultural. El diálogo luego se transforma en herramientas de trabajo concretas para generar confianza, significado e impacto en cada historia contada. El encuentro ya quedó marcado: un año para prepararse a escribir, juntos, las nuevas fronteras del periodismo empresarial.
El Brand Journalism Festival es el evento de referencia en Italia para periodistas, editores, empresas y entusiastas del storytelling corporativo y de la comunicación innovadora. Promovido por Social Reporters, el Festival combina periodismo y comunicaciones corporativas para crear narrativas auténticas, transparentes y responsables, ofreciendo charlas, talleres y estudios de casos para explorar las nuevas fronteras de la narración corporativa y promover un enfoque ético y generativo de la comunicación.