Safónov: 8,5. El zar respondió una vez más. Cada vez más convincente en los grandes eventos, el internacional ruso realizó una actuación digna de su condición de titular. A pesar de algunos tiros arriesgados y de un cierto alivio al ver que el larguero rechazaba el intento de Olise (27), se mostró diligente y sobre todo decisivo. Autor de una primera valiosa intervención de golpes (31), luego de otra igualmente importante (42), es el autor de la parada que lo cambia todo, instalándose como un gato en un disparo de Musiala que acaba directo en la portería (44). Con autoridad en su campo, imbuido de serenidad, también atrapó un intento de Stanisic (61), antes de disgustar a Díaz y Olise en un minuto (69). Grieta solo en un cañonazo final de Kane (90 + 4º). Con él, París puede viajar verdaderamente en paz. Y sueña con una nueva estrella en Budapest.