Durante la última reunión del consejo regional de Países del Loira, los ecologistas elegidos en la oposición a la presidenta Christelle Morançais (Horizontes) pidieron, sin éxito, crear un billete de ida y vuelta de 5 euros para los menores de 26 años para “facilitar el acceso al transporte durante las olas de calor”. Pero este “paso Fraîcheur”, que pretende, entre otras cosas, “llegar más fácilmente a la costa”, no gusta a todos en La Baule (Loira Atlántico): el derecho a la frescura se opone, por su alcalde, al derecho a la serenidad.
“Es completamente irresponsable querer abrir más pasos en zonas ya tensas como la nuestra: provoca un sobreturismo fenomenal”, brama Franck Louvrier (LR). Un “sobreturismo” que plantea problemas de “limpieza” del país, de “traficabilidad” de las carreteras y de “seguridad”. También se espera con impaciencia la empresa CRS que le fue prometida a partir del 17 de julio: el alcalde de La Baule gestiona actualmente a los “180.000” visitantes de verano de la estación balnearia sólo con sus “38” agentes de la policía municipal y de la policía nacional.