Su equipo es considerado un perdedor, pero para él Rudi García, entrenador de la selección belga Por tanto, el resultado de los cuartos de final contra España no es seguro. “Todo el mundo piensa que nos vamos a casa” dijo antes del duelo de sus Diablos Rojos contra las Furias Rojas, “pero creemos que podemos llegar a las semifinales. Si llegas tan lejos, no juegas para volver a casa”.
Antes del partido del viernes (21:00 horas en el teletipo FAZ del Mundial, en ZDF y en MagentaTV) en Los Ángeles, García admitió que “nos enfrentamos a uno de los favoritos” y que los españoles también son “los mejores en términos de posesión de balón”, pero subrayó: “Esperamos poder cambiar las estadísticas”.
Por último, pero no menos importante, el Mundial resultó especialmente desagradable para el rival. Romelu Lukaku intentó. El delantero, que la temporada pasada jugó sólo 61 minutos con el SSC Napoli debido a sus lesiones, convence en su papel de “bromista”: “Cuando entra al campo, los rivales tiemblan en sus zapatos, les preocupa”, dijo García sobre Lukaku, que se ha acostumbrado al papel de suplente después de una temporada muy limitada.
Según sus propias palabras, a García tampoco le preocupa tal vez atmósfera hostil en el estadio contra su equipo. Bélgica derrotó a Estados Unidos por 4-1 en octavos de final después de que hubo mucha protesta por la tarjeta roja suspendida del profesional estadounidense Folarin Balogun. “Acabamos de vencer a Estados Unidos en un partido en el que todos estaban contra nosotros, así que mañana no puede ser más complicado”, dijo García. “No sé cómo será mañana, pero no son los espectadores los que marcan. Jugamos contra España”. (dpa/side)