El gobierno regional del departamento de Bolivia. Paz declarada emergencia sanitaria y humanitaria. El telón de fondo son los bloqueos de carreteras que han durado semanas y que están creando cada vez más cuellos de botella. El objetivo es garantizar el suministro de oxígeno medicinal, medicamentos, alimentos y otros bienes de primera necesidad a los hospitales, se lee en una resolución administrativa vista por el diario La Razón citado. La medida tendrá una duración inicial de 90 días.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH también advirtió sobre las consecuencias humanitarias de la crisis. La organización citó la escasez de combustible, alimentos, medicinas y oxígeno, así como al menos siete muertes relacionadas con las protestas. Cuatro personas murieron porque no pudieron recibir atención médica oportuna, informó la comisión, citando al Defensor del Pueblo de Bolivia.
“Ante la grave violación de los derechos humanos y el importante impacto humanitario derivado de las protestas y bloqueos de carreteras, el Estado y todos los sectores de la sociedad involucrados están llamados a priorizar el diálogo”, dijo la CIDH.
Descontento social y económico
Sindicatos, agricultores, mineros y partidarios del ex presidente de izquierda bloquean el movimiento desde principios de mayo. Evo Morales importantes rutas de transporte en Bolivia. Las protestas están dirigidas contra la difícil situación económica, el creciente costo de la vida y los planes de reforma del gobierno conservador del presidente Rodrigo Paz. Su victoria electoral a finales de 2025 puso fin a una era de gobiernos de izquierda que duró casi dos décadas.
Sin embargo, los observadores ven las causas de la crisis actual en un descontento social y económico más amplio. Aunque Morales es considerado un importante partidario del movimiento de protesta, los analistas lo ven más como un beneficiario político que como el verdadero desencadenante de la crisis.