Tras la epidemia de hantavirus, el “Hondius” fondeará por la mañana en el sureste de Tenerife. Allí se desembarcan los pasajeros y parte de la tripulación, con las máximas precauciones de seguridad.
Se espera que el crucero “MV Hondius” afectado por la epidemia de hantavirus atraque por la mañana directamente en el muelle, sino en la dársena del puerto de Granadilla, en el sureste de la isla canaria de Tenerife. Después de un examen minucioso, los 86 pasajeros, todos asintomáticos hasta el momento, son llevados a tierra en botes neumáticos, en grupos de hasta cinco personas. También hay un equipo médico de cuatro miembros a su cargo.
Desde allí, vehículos militares especialmente equipados se dirigen al aeropuerto, a diez minutos de distancia, donde ya esperan vuelos chárter y aviones militares para llevar a los participantes del crucero de regreso a sus países de origen. Durante la evacuación, el personal y los pasajeros llevan mascarillas protectoras FFP2.
El Ministro del Interior español lo subrayó Precauciones de seguridad
En ningún caso habrá contacto con la población de la isla, aseguró el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska. Ayer inspeccionó las medidas de seguridad in situ junto con el ministro de Sanidad y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Los pasajeros y la tripulación del MV Hondius sólo tendrán contacto con el personal de repatriación dotado de los equipos de protección epidemiológica prescritos”, subrayó el Ministro del Interior. Las medidas de seguridad harían imposible el contacto con la población civil. “No hay ningún riesgo para ellos. Todas las zonas de tránsito están acordonadas. Ningún barco puede acercarse al MV Hondius en un radio de más de una milla náutica”, afirmó Grande-Marlaska.
Evacuación prevista hasta el lunes
Los pasajeros y parte de la tripulación serán evacuados el lunes. El “Hondius” abandona inmediatamente las Islas Canarias y se dirige a los Países Bajos con la mayor parte de la tripulación.
La aceptación del Hondius por parte de España provocó una disputa entre los gobiernos central y regional. El Gobierno regional de Canarias se manifestó inicialmente con vehemencia en contra de esta admisión. Sin embargo, el Gobierno central español aceptó la petición oficial de ayuda de la Organización Mundial de la Salud, por “razones humanitarias y legales”, según el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
No ha habido grandes protestas en las Islas Canarias, pero mucha gente está preocupada. En una carta personal, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se dirigió a la población de la isla a través de las redes sociales. En él agradeció la solidaridad de la gente y destacó que el hantavirus no se puede comparar con el coronavirus y que el riesgo para la población es bajo.