Para la economía francesa, este lunes 1 de junio era una fecha importante. Esta es la novena edición de la cumbre Choose France presentada como “el encuentro dedicado a los atractivos de Francia” del Elíseo. A iniciativa de este gran encuentro internacional, Emmanuel Macron acogió -en la última sesión que preside como Jefe de Estado- una “edición discográfica” e incluso “histórico”. Están previstas 71 nuevas inversiones por “la suma récord de 93 mil millones de euros” Y “más de 15.000 puestos de trabajo”anunció por la mañana, antes de dirigirse al Palacio de Versalles (Yvelines) donde se desarrolla el evento como cada año.
Sólo el gigante japonés SoftBank Group, especializado en telecomunicaciones, tecnología e inteligencia artificial, prevé invertir 75.000 millones de euros, de los cuales 45.000 millones hasta 2031, según reveló este fin de semana. Domingo en la Tribuna. Suficiente para satisfacer al gobierno de Sébastien Lecornu. Según el barómetro de EY, publicado el 21 de mayo, Francia sigue “el séptimo año consecutivo” el país más atractivo de Europa en términos de inversiones extranjeras.
Pero este aparente dinamismo económico oculta otra realidad mucho más negativa. La situación económica en Francia se ha deteriorado desde principios de año, en un contexto de conflicto en Oriente Medio. El INSEE indicó en una publicación del viernes 29 de mayo que el PIB francés cayó un 0,1% en el primer trimestre (después del +0,2% en el último trimestre de 2025), revisando a la baja su estimación provisional del 30 de abril: el organismo público había indicado, en esa fecha, que el crecimiento en el primer trimestre era nulo.
“Estas son malas noticias”
“Esta revisión proviene principalmente de la contribución de la demanda interna final excluidas las existencias, que se ha revisado a -0,2 puntos, frente a una contribución nula respecto a la primera estimación, debido a una revisión a la baja del consumo de los hogares y de la formación bruta de capital fijo (FBCF)”.descifrar la institución.