El asunto Ranucci está lejos de resolverse: persisten demasiadas dudas sobre el ataque sufrido por el periodista del Reporte el pasado mes de octubre y nuevos nubarrones se asoman en el horizonte a medida que avanza la investigación. Un punto de inflexión decisivo lo marcó la inclusión en el registro de sospechosos de Valter Lavitola, un amigo íntimo de Ranucci que, según los investigadores, fue el instigador del ataque. Pero ahora han surgido nuevos detalles sobre las interceptaciones de los sospechosos, en particular de Saverio Mutone, de 41 años, alcanzado en las últimas semanas por la medida cautelar dictada por el juez de instrucción a petición de los fiscales de la DDA de Roma.
“De todas formas voy a pasar 30 años”, se le oye decir al hombre en una interceptación que data del 12 de marzo. Según los informes, Mutone estaba tan preocupado por la evolución de la investigación que buscó en Google entre el 6 y el 8 de marzo las palabras “bomba Ranucci” e “investigación Ranucci”. Según los investigadores, en referencia a la interceptación, “esta declaración, aunque insertada en un contexto dialógico alusivo, reveló la plena conciencia del sospechoso de la gravedad de los hechos a los que se refería y de la posible relevancia criminal de la conducta llevada a cabo por el grupo criminal, evocando una pena de prisión particularmente larga”.
Un pandillero acusado de colocar la bomba en otra escucha telefónica dice “estuvimos allí dos, tres horas…”. De hecho, los investigadores reconstruyen las fases que precedieron al atentado del 16 de octubre así como la huida de la banda para regresar a la provincia de Avellino. En cambio, Pellegrino D’Avino optó por hacer uso de su derecho a no responder, optando por hacer declaraciones espontáneas: “No sé quién es Valter Lavitola y no conozco a Sigfrido Ranucci, no sabía que era periodista”. Y luego agregó: “Gomes y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, hemos trabajado juntos en el pasado.
Hemos proporcionado seguridad a algunos clubes o eventos en Campania”. Gomes Clesio Tavares es el factótum de Lavitola, que voló a Camerún, su país de origen, desde donde actualmente no tiene planes de regresar a Italia.