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Cuando el aroma a canela, ramas de pino y galletas recién horneadas persiste en el aire, muchas personas tienen que irse inmediatamente. Navidad pensar. ¿Pero por qué? Por un lado, tiene algo que ver con la estructura de nuestro cerebro, dice el médico de Erlangen Olaf Conrad. Por otro lado, las tradiciones jugaron un papel importante.

Los olores se procesan en la parte más antigua de nuestro cerebro, la paleocorteza. “La peculiaridad es que el camino olfativo, es decir, desde la nariz hasta el procesamiento, pasa más allá del tálamo”, explica el experto de la clínica de otorrinolaringología del Hospital Universitario de Erlangen. “Se puede pensar en el tálamo como una estación de filtrado que decide qué es importante y qué no”.

Los recuerdos fragantes nos transportan al pasado

Según Conrad, los olores en el cerebro se procesan en la corteza olfativa, que está en contacto con otras áreas del cerebro, la amígdala y el hipocampo. La amígdala es responsable del procesamiento emocional, mientras que el hipocampo es parte de nuestra memoria.

“Esto significa que los olores se procesan directamente a nivel emocional y se almacenan”, afirma Conrad. Además, las experiencias olfativas especiales se guardarían sin marca de tiempo. Esto significa que a la memoria le falta la información de que la experiencia ha terminado, explica. El resultado: “Si vuelves a oler el mismo aroma, te encontrarás en medio de todo, por ejemplo, en la cocina de tu abuela horneando medias lunas de vainilla”.

Las tradiciones dan forma a la memoria olfativa

Pero ¿por qué esto no se aplica a todo lo que olemos a lo largo de nuestra vida? Según Conrad hay dos razones. “Lo primero es que un tercio de la memoria autobiográfica está lleno de recuerdos de los primeros diez años de vida, y para muchas personas estos se almacenan simplemente de una forma mucho más tradicional”.

Por otro lado, según Conrad, la asociación de los olores con la Navidad está influenciada culturalmente. Asociamos el olor y el sabor del pan de jengibre, el vino caliente y las estrellas de canela con la Navidad porque tradicionalmente están disponibles en esa época. En otros países las cosas a veces son diferentes, señala Conrad. Por ejemplo, en Gran Bretaña, donde son típicas las salchichas tipo bata o los bastones de caramelo con sabor a menta.

© dpa-infocom, dpa:251215-930-424146/1

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